Este plato se originó en Yemen, para luego ser traído a Israel, en donde se volvió tradición para el paladar judío. Tiene un cierto parecido a los panqueques o a las tortillas, solo que un poco más gruesa.

Una de las curiosidades del Malawach, es que se puede congelar y sirve como suplemento de masa para preparar cualquier otro tipo de alimento, o simplemente puedes agregarle alguna mermelada o miel y estará listo para comer. Este manjar combinado con aguacate, es también muy degustado por los judíos, siendo lo más cotidiano mezclarlo con zhug (salsa a base de ajo, pimiento, cilantro y algunas especias).

Es importante tener en cuenta que el pan no puede ni debe comerse de cualquier manera, ya que los judíos tienen la costumbre de quitarle una proporción pequeña del pan, para luego quemarla, como parte de los sacrificios que se realizaban en Jerusalén.

El Malawach, es considerado una comida kosher, es decir, que este alimento tiene la certificación de presentar un control de alta calidad y pureza, la cual es verificada por la comunidad judía.

Un dato interesante del Malawach, es que se puede presentar en una comida dulce o salada, todo dependerá del aderezo, salsa o condimento que decidas agregarle, por ejemplo, como vimos arriba, si lo prefieres dulce, puedes agregarle miel lo que le brinda una versión azucarada al plato judío.

Una de las grandes ventajas que presenta el Malawach, es que su preparación se realiza con escasos ingredientes, muy similar al hojaldre, con la diferencia de que debes llenarte de paciencia y respetar los tiempos tanto al preparar la masa como al dejarla reposar.