Este borsch frío es una sopa refrescante y nutritiva ideal para los días calurosos de verano. Con remolacha, zanahoria, tomate y apio, se licua hasta obtener una crema suave.
Es una opción diferente y deliciosa para entradas o meriendas saludables, que puede servirse con toppings crocantes y un toque de aceite de oliva. La preparación es sencilla y perfecta para impresionar en reuniones ligeras y despejadas.
Borsch frío
Ingredientes
3 Remolachas
1 Zanahoria
1 Tomate
2 Tallos de apio
½ Pepino
1 Diente de ajo
½ Cebolla
2 Hojas de laurel
1 cuchara de Aceto balsámico
1 pizca de Sal
1 pizca de Pimienta
Aceite de oliva
Preparación
Paso 1 : Las remolachas, zanahorias peladas y cortadas, un tallo de apio, media cebolla, las hojas de laurel, sal y pimienta se colocan en una olla con agua y se hierven hasta que las remolachas estén blandas y cocidas.
Paso 2 : Una vez listas, la olla se retira del fuego y se deja enfriar hasta que las verduras estén tibias.
Paso 3 : Después, las remolachas y zanahorias cocidas se pasan por la licuadora o minipimer hasta obtener una crema fina y sin grumos.
Paso 4 : A continuación, se añaden el tomate y el pepino pelados y cortados en crudo, junto con el otro tallo de apio, y se vuelven a triturar hasta que la mezcla quede lisa y homogénea.
Paso 5 : Se incorpora el vinagre balsámico y un chorrito de aceite de oliva, mezclando bien para integrar todos los sabores.
Paso 6 : Es importante ajustar la sal y la pimienta según el gusto.
Paso 7 : Luego, la sopa se lleva a la heladera y se deja enfriar durante al menos una hora, aunque es recomendable servirla también con cubitos de hielo para una mayor frescura.
Paso 8 : Para presentar, se puede decorar con un chorrito adicional de aceite de oliva y acompañar con picatostes o semillas tostadas, lo que aporta un toque crocante y delicioso.













