El Teiglach es un postre clásico con raíces judías, hecho con masa horneada en miel y decorado con nueces y frutas confitadas.
La receta que compartimos simplifica el proceso tradicional, logrando un resultado perfecto en cada intento. Ideal para ocasiones especiales, puede prepararse con antelación y congelarse.
La combinación de ingredientes suaves y dulces, junto a los trozos de fruta y nueces, crea una textura y sabor irresistibles. Desde la preparación de la masa hasta el acabado en miel, cada paso es fácil de seguir, permitiendo que disfrutes de un postre único y lleno de historia.
Teiglach
Ingredientes
3 Huevos
3 cucharas de Aceite
2 cucharas de Agua
½ cucharilla de Vainilla
2 ½ tazas de Harina
¼ cucharilla de Sal
¼ cucharilla de Jengibre en polvo
1 cucharilla de Polvo de hornear
1 libra de Miel
½ taza de Azúcar
½ cucharilla de Jengibre en polvo
1 Cáscara de naranja
1 taza de Avellanas tostadas
½ taza de Cerezas confitadas
Preparación
Paso 1 : El primer paso consiste en precalentar el horno a 375°F (190°C).
Paso 2 : En un recipiente grande, se mezclan los huevos, el aceite, el agua y la vainilla, y se baten hasta obtener una mezcla bien integrada y esponjosa.
Paso 3 : Por otro lado, en un bol separado, se combinan la harina, la sal, el jengibre y el polvo de hornear.
Paso 4 : Esta mezcla seca se añade poco a poco a los ingredientes líquidos, y se mezcla con un tenedor hasta obtener una masa uniforme y suave.
Paso 5 : Luego, se amasa durante unos minutos hasta lograr una textura homogénea.
Paso 6 : Es recomendable cubrir la masa con plástico y dejarla reposar durante diez minutos.
Paso 7 : Una vez transcurrido ese tiempo, se extienden pequeñas porciones de masa con las manos formando serpientes largas de aproximadamente medio centímetro de grosor.
Paso 8 : Estas serpientes se cortan en trozos de unos 0.8 centímetros (un tercio de pulgada), se les dan forma de pequeñas bolas y se colocan en bandejas para hornear, procurando que no se engrasen.
Paso 9 : Las bolitas se hornean durante aproximadamente de 20 a 22 minutos, o hasta que adquieran un color dorado y una textura crujiente.
Paso 10 : Mientras tanto, en una olla, se combinan la miel, el azúcar, el jengibre y la cáscara de naranja, y se llevan a ebullición suave.
Paso 11 : Es importante dejar cocinar esta mezcla durante exactamente 10 minutos, para obtener un jarabe aromático.
Paso 12 : Una vez listo, se agregan las bolas horneadas, junto con las nueces y las pasas o cerezas, a la miel caliente.
Paso 13 : Con una cuchara de madera, se mezcla bien para que todos los ingredientes queden cubiertos con la miel.
Paso 14 : Finalmente, se sirve colocando las bolitas en un plato de pastel o en pequeños moldes, formando una pirámide o la disposición que más guste, para disfrutar de su sabor tradicional y reconfortante.













