Los rugelach son un dulce tradicional con una textura ligera y crujiente, rellenos de nueces, pasas y canela. Esta receta ofrece un resultado más esponjoso gracias a sus secretos. Prepararlos requiere paciencia y algunos pasos clave, como refrigerar la masa y manejarla con cuidado para mantener su textura perfecta.
Son ideales para acompañar un café o como un regalo dulce. La masa se hace con queso crema y mantequilla, lo que les da esa jugosidad y sabor irresistible.
Luego, se enrollan con el relleno y se hornean hasta dorar, dejando un aroma delicioso en la casa. Son versátiles y se pueden congelar para disfrutar en otro momento. La clave está en no manejar mucho la masa y usar azúcar glas en la superficie.
Rugelach
Ingredientes
8 onzas de Queso crema
8 onzas de Mantequilla salada
2 tazas de Harina
1 ½ taza de Azúcar
3 cucharillas de Canela molida
1 taza de Pasas
¾ taza de Nueces picadas
Azúcar glas
Preparación
Paso 1 : La preparación comienza mezclando el queso crema y la mantequilla en una batidora a velocidad alta, hasta obtener una crema ligera y esponjosa.
Paso 2 : A continuación, se añade la harina y se bate solo hasta que se integre, cuidando de no sobretrabajar la masa.
Paso 3 : La masa se retira del bowl y se golpea suavemente sobre una superficie enharinada con azúcar glas para compactarla.
Paso 4 : Luego, se divide en ocho cilindros y se colocan en el refrigerador durante una hora o hasta que estén firmes.
Paso 5 : Cada cilindro se extiende sobre una superficie enharinada con azúcar glas, formando un rectángulo de aproximadamente 6 por 9 pulgadas.
Paso 6 : En un recipiente, se preparan las pasas, las nueces, el azúcar y la canela, mezclándolos bien para obtener el relleno.
Paso 7 : Con esta mezcla, se espolvorea la masa extendida, se enrolla formando un cilindro y se sella la unión pincelándola con un poco de líquido si es necesario.
Paso 8 : Luego, se cortan los cilindros en ocho o nueve piezas con un cuchillo y se colocan en una bandeja para hornear cubierta con papel pergamino.
Paso 9 : Los rollitos se hornean en un horno precalentado a 350°F (180°C) durante aproximadamente 12 a 15 minutos, hasta que estén dorados.
Paso 10 : Una vez fuera del horno, se dejan enfriar completamente antes de servir o guardarlos en el congelador para su uso posterior.













