Disfruta de una deliciosa matzá casera, ligera y crujiente, lista en pocos minutos. Solo necesitas harina, agua y un toque opcional de sal y aceite. Ideal para untar o acompañar tus platos favoritos, esta receta sencilla te conecta con la tradición de forma rápida y deliciosa.
Solo necesitas harina de trigo, agua y una pizca de sal si deseas realzar su sabor. La clave está en estirar la masa lo más delgada posible y hornearla rápidamente en horno caliente para evitar que fermente y se vuelva blanda.
Pan de Matzá casero
Ingredientes
1 taza de Harina
⅓ taza de Agua
1 pizca de Sal
1 cuchara de Aceite de oliva
Harina para estirar
Preparación
Paso 1 : El horno se precalienta a 230°C y se prepara una bandeja cubriéndola con papel vegetal o enharinándola ligeramente.
Paso 2 : En un recipiente grande, se mezcla la harina con la sal.
Paso 3 : Luego, se añade el agua lentamente, mientras se mezcla, hasta obtener una masa suave y que no se pegue.
Paso 4 : La masa se amasa suavemente durante uno o dos minutos sobre una superficie enharinada.
Paso 5 : Posteriormente, se divide en dos o cuatro porciones, según el tamaño deseado.
Paso 6 : Cada porción se estira con un rodillo hasta obtener una lámina muy fina, de aproximadamente 2 mm de espesor.
Paso 7 : Antes de hornear, se pincha toda la superficie con un tenedor para evitar que la masa se infle durante el proceso.
Paso 8 : Las láminas se colocan en la bandeja y se hornean durante cinco a siete minutos por cada lado, o hasta que estén doradas y crujientes.
Paso 9 : Una vez listas, se retiran del horno y se dejan enfriar sobre una rejilla antes de disfrutarlas.













