La shakshuka es un plato tradicional lleno de sabores intensos y colores vibrantes. Consiste en huevos cocidos en una rica y aromática salsa de tomate, pimientos y especias como comino y paprika.
Es ideal para cualquier momento del día y se acompaña con pan crujiente o pita. Su preparación sencilla la hace perfecta para cenas rápidas o un brunch especial en familia.
La combinación de huevos con la salsa especiada crea una experiencia reconfortante y llena de sabor, perfecta para sorprender a los seres queridos con algo diferente y realmente delicioso.
Shakshuka
Ingredientes
4 Huevos
1 Pimiento rojo
1 Cebolla
200 gramos de Puré de tomate
1 cuchara de Harissa
1 cucharilla de Comino
1 cucharilla de Paprika
1 pizca de Peperoncino verde
1 cuchara de Aceite de oliva
1 Manojo de perejil
100 mililitros de Agua
Preparación
Paso 1 : La cebolla debe pelarse y picarse finamente.
Paso 2 : Luego, el pimiento se lava, se corta por la mitad para retirar semillas y nervaduras, y se lamina en finas láminas.
Paso 3 : En una sartén antiadherente, se calienta un chorrito de aceite y se cocina la cebolla a fuego suave hasta que esté transparente.
Paso 4 : Posteriormente, se añaden las láminas de pimiento y se cocinan unos minutos más, removiendo suavemente para que se mezclen bien los sabores.
Paso 5 : Se incorpora el puré de tomate junto con el agua, la harissa, el comino, la paprika y una pizca de peperoncino, mezclando todo con cuidado para que los condimentos se integren.
Paso 6 : La salsa se deja hervir a fuego lento durante unos 20 minutos, removiendo ocasionalmente y ajustando la sal si fuera necesario.
Paso 7 : Mientras tanto, se lava y se pica finamente el perejil o cilantro, reservándolo para más tarde.
Paso 8 : Luego, se hacen pequeños huecos en la salsa y, con mucho cuidado, se rompe un huevo en cada uno sin romper la yema.
Paso 9 : La tapa de la sartén se coloca y se cocina durante aproximadamente 3 a 4 minutos, hasta que la clara haya cuajado bien y la yema se quede cremosa.
Paso 10 : Finalmente, se espolvorea el perejil picado sobre la preparación, se apaga el fuego y se sirve caliente, acompañado de pan o pita fresco.













